Isabel Poncela

Zaragoza (EFE).- Fue un verdadero aldabonazo a la conciencia colectiva, un canto a la unidad y a la dignidad humana. Al no agitar banderas partidistas, solo las de la esperanza, se convirtió en un himno colectivo que Aragón legó al mundo y que se ha heredado de generación en generación en forma de promesa: el ‘Canto a la Libertad’ de José Antonio Labordeta cumple este 2025 medio siglo.

Lo escribió en Villanúa (Huesca), en la Navidad de 1974-1975. Su hija Paula, directora de la fundación que lleva el nombre del cantautor, escritor, poeta y político, cuenta que se metió en la cama y le salió el estribillo de carrerilla: «se le metió en la cabeza, se levantó, lo escribió en un papel y ya en los días posteriores fue montando la canción».

El resto de la letra, la que sigue a ese “habrá un día en que todos, al levantar la vista, veremos una tierra, que ponga libertad”, también le costó “poquico”, aunque quizá, especula Paula, la llevara rumiada. Luego le puso la música.

En la primavera de 1975, medio año antes de que muriera el dictador, Francisco Franco, sale ‘Tiempo de Silencio’, el disco en el que se incluyó como última canción de la cara B. Eludió a la censura a la que sí sometieron a otras muchas de sus canciones y le permitían cantarla en los conciertos.