Los programas de utilidad social del banco malo benefician a más de 35.000 personas, según la compañía. La mayoría se acogen al plan de inserción laboral, que suma cerca de 9.800 hogares
La Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), también conocida como banco malo, ha anunciado este jueves que el volumen de viviendas que destina a fines sociales supera ya las 11.500. En ellas, más de 35.000 personas en distintas situaciones de vulnerabilidad se benefician de los programas de utilidad social que la compañía puso en marcha en 2022, año en el que se produjo la toman de control de su accionariado por parte del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).
A las más de 11.500 viviendas totales se suman otras 1.625 que esta entidad ha cedido mediante convenios a distintas Administraciones públicas; además de otras 180 viviendas acondicionadas y cedidas de manera gratuita a los damnificados por la dana que afectó principalmente a la provincia de Valencia en octubre del año pasado. De las más de 35.000 personas beneficiadas, la gran mayoría son inquilinos del Programa de Alquiler Social con Acompañamiento e Inserción Laboral, que ya cuenta con 9.800 hogares, y que en el año 2025 ha superado la integración de más de 600 personas, lo que equivale a una reinserción diaria y cerca de 700 contratos laborales firmados.







