La medida, dotada con 1.000 millones de euros, prevé que el Gobierno participe en proyectos de extracción, procesamiento o reciclaje de materiales para desengancharse del suministro chino

La dependencia de Alemania de materias primas críticas procedentes de China es algo que preocupa desde hace tiempo en los despachos de Berlín. En vista de las tensiones comerciales actuales, las autoridades alemanas quieren evitar que pueda suceder algo como lo que ocurrió con la gran dependencia del gas ruso que acabó provocando una grave crisis energética. ...

Para ello, el Ejecutivo está a punto de activar un fondo, en el que se dará participación a las empresas, para invertir en diferentes proyectos de materias primas.

El pulso que desde hace meses libran Estados Unidos y China por hacerse con la hegemonía mundial tiene repercusiones en otras grandes potencias. Este verano, muchas empresas alemanas informaron de problemas en la producción debido a que las materias primas críticas procedentes de China se suministran con retraso o en cantidades insuficientes. “Las consecuencias son cuellos de botella y costes adicionales”, informan desde la Federación de la Industria Alemana (BDI).

China quiere controlar, por ejemplo, cada vez más quién accede a las cadenas de suministros de tierras raras vitales para sectores como el de la transición energética, movilidad verde, pero también defensa y aeroespacial. El gigante asiático controla cerca del 70% de la minería global de tierras raras y el 90% de su capacidad de procesado mundial, es decir, que aunque otro país extraiga el mineral de tierras raras acaba enviándolo a China para su procesamiento.