Un creciente revisionismo histórico busca reescribir el relato de la dictadura y relativizar sus crímenes

Entre 1973 y 1975, en los violentos estertores del franquismo, el historiador británico Ronald Fraser viajó por España para recoger testimonios de la Guerra Civil y la posguerra, como si intuyese que iba a llegar un tiempo en que la memoria se convertiría en un campo de batalla en un país cada vez más dividido. Durante toda la investigación pensó que, al final, se metería en ...

un lío con la policía porque no dejaba de ser un extranjero que hacía demasiadas preguntas. Cada vez que terminaba una cinta con los recuerdos de testigos, la enviaba a Francia por temor a que se la incautasen. Pero, milagrosamente, pudo trabajar sin ser molestado y, tras la muerte del dictador, publicó un libro que gana importancia con los años, Recuérdalo tú y recuérdalo a otros. Historia oral de la guerra civil española (Crítica, traducción de Jordi Beltrán).

El título, tomado de unos versos escritos por el poeta Luis Cernuda tras un encuentro en San Francisco con un antiguo brigadista (“Recuérdalo tú y recuérdalo a otros / Cuando asqueados de la bajeza humana / Cuando iracundos de la dureza humana / Este hombre solo, este acto solo, esta fe sola / Recuérdalo tú y recuérdalo a otros”), reflejaba la voluntad de asomarse con honradez y rigor al abismo de la historia de España, una intención que se prolongó hasta el siglo XXI. La ley de amnistía se puede criticar desde el presente, que nunca se juzgasen los crímenes de lesa humanidad puede resultar chocante, pero fue una ley pedida sobre todo por la izquierda y, como demostró el 23-F, el camino para llegar a una democracia plena era estrecho y peligroso.