La Roja recibe sus primeros dos goles contra Turquía, sella el pase al Mundial con un empate e iguala el récord histórico de Italia de 31 partidos seguidos sin perder
Con todo ya casi, casi hecho para ir al próximo Mundial, a un paso de igualar el récord de 31 partidos seguidos sin perder de Italia y con Argentina ya en el horizonte de la Finalissima en marzo, España se permitió probar un sorbo de mortalidad. Recibió los dos primeros goles de esta fase de clasificación y se vio brevemente por detrás en el marcador. Apenas ocho minutos antes de volver a rebelarse y pescar un empate en un mar de ocasiones, ante una Turquía con mucho más hueso que Bulgaria y Georgia, con muchísimo más que el que aparentó en el partido de ida.
Pero el partido estaba muy marcado por el margen que tenían los turcos para sacar algo de valor. Ya desde la pizarra, todo parecía indicar que se temían otra avalancha de España. Montella introdujo ocho cambios respecto al último encuentro, tal vez con la mente más puesta en la repesca de marzo que en imaginarse saliendo con un 0-7 por la puerta grande de La Cartuja. Reservó a Yildiz, Akturkoglu y Aydin, a una amarilla de la suspensión, y también a Arda Güler. Juntó atrás a su equipo con cinco defensas, confiando en eludir otra goleada como el 0-6 que le propinó la Roja en Turquía.







