Se puede comenzar la visita por el rico patrimonio histórico setabense en el Museu de la Ciutat. Otros imprescindibles son el castillo, la colegiata y el antiguo hospital real

En una de sus características frases lapidarias, Winston Churchill dejó dicho que “los Balcanes tienen la tendencia de producir más historia de la que ellos mismos pueden consumir”. Algo parecido sucede en ciudades como Xàtiva. Aunque ahora solo es la capital de la comarc...

a valenciana de La Costera y apenas supera los 30.000 habitantes, esta población a 62 quilómetros de Valencia ofrece varias capas de notable sedimento temporal acumulativo, incluyendo una etapa como capital de provincia (entre 1822 y 1833). Todo comenzó con los iberos, que llamaron a su primitivo emplazamiento Saiti, lo que derivó en latín a Saitabi o Saetabis. De aquí viene el gentilicio culto “setabense”, aunque los habitantes de esta localidad se reconocen mejor con la denominación “xativins”.

Xàtiva tuvo el honor de ser reconocido como municipio romano con el nombre de Saetabis Augusta, en honor al emperador Octavio César Augusto.​ En esa época constituyó un importante nudo comercial (a sus pies circulaba la Vía Augusta), y fue conocida en el Imperio por la producción de lino y la fabricación de textiles. Con la conquista musulmana llegó el esplendor de su castillo, que aún es su monumento más imponente. En el siglo XI, Ibn Hazm escribió aquí El collar de la paloma, un tratado amoroso con influencias platónicas de enorme trascendencia. La etapa cristiana, iniciada en el siglo XIII con la conquista de Jaime I, supone una nueva época de esplendor. Xàtiva se convierte en la segunda ciudad más importante del Reino de Valencia. Con el tiempo llegó a administrar 37 municipios.