En la montaña astur pervivieron, hasta hace bien poco, tradiciones, oficios y sectores industriales desaparecidos hace décadas en otros lugares. Quizá por eso, el Principado de Asturias tiene tantos museos etnográficos e históricos que recuerdan su pasado, desde teitos celtas a trenes mineros, pasando por el fenómeno indiano. Estos son seis que no te puedes perder.

Ferreirela de Baxo es una pequeña aldea dependiente de Santa Eulalia de Oscos. Un lugar aún bastante remoto al que merece la pena llegar para visitar el Museo Casa Natal Marqués de Sargadelos. El fundador de la celebérrima fábrica de cerámicas que lleva su nombre nació en esta humilde casa de labranza en 1749. Se llamaba Antonio Raimundo Ibáñez Gastón de Isaba y no nació ni rico, ni marqués (en realidad, nunca llegó formalmente a serlo.

El título se le concedió de forma póstuma). Su padre era un humilde escribano que vivía en esta casa de labranza de tipo medio-bajo, en esta remota comarca de los Oscos. Hijo único, pasó sus primeros años trabajando en la explotación agropecuaria familiar y ayudando a su padre hasta que, con 20 años, se fue Ribadeo. Allí hizo fortuna, creó la Real Compañía Marítima, gestionó minas y fundó a las afueras de este pueblo costero lucense la fábrica de Sargadelos, donde se hacía cerámica pero también armas. Ibáñez fue un hombre ilustrado y avanzado, que trajo las primeras ideas del capitalismo productivo.