La Comisión Europea plantea retrasar 12 meses las sanciones y el etiquetado de la inteligencia artificial y acepta los planteamientos de las grandes tecnológicas y de EE UU
Bruselas plantea dar un año más de gracia a los sistemas de inteligencia artificial (IA) generativa como ChatGPT. La norma europea, pionera en todo el mundo en la regulación de esta tecnología, está entrando en vigor por partes. En agosto del año que viene debían activarse las disposiciones que, por ejemplo, informan, al consumidor de que está viendo una imagen o producto generado por inteligencia artificial. También estaba previsto que se empezaran a aplicar en esa fecha las sanciones por incumplimiento de la norma. Sin embargo, la Comisión Europea propone dar 12 meses más a las empresas que desarrollan y despliegan esta tecnología, según un borrador de la propuesta que el Ejecutivo europeo prevé aprobar este miércoles al que ha tenido acceso EL PAÍS.
Las presiones que han llegado hasta Bruselas han sido múltiples. Las ha ejercido Estados Unidos y también las propias empresas tecnológicas. Y a ellas se sumó, hace mes y medio, Mario Draghi, el respetado expresidente del BCE y autor del informe que analiza cómo la UE debe recuperar la competitividad de su economía, que sirve de guía como programa de acción en este segundo mandato de Ursula von der Leyen. De fondo, también está precisamente la carrera tecnológica que Europa lleva décadas perdiendo frente a Estados Unidos y China, de la que la inteligencia artificial es la última etapa y en la que también está perdiendo terreno el Viejo Continente.









