Desde sus instalaciones en Mercabarna, esta empresa cárnica distribuye sus productos a mercados en Europa, el norte de África, el Golfo pérsico y el Caribe, superando los 100 millones de euros de facturación anual
La historia de Companyia General Càrnia es la hoja de ruta de muchas pymes industriales españolas que supieron convertir una vocación familiar en una estructura competitiva. Oriol Matias Turró, socio y director financiero de la empresa, detalla que sus orígenes se remontan a los años veinte, “a los puestos de mercado en la Boqueria y el Ninot de Barcelona que fundaron nuestras familias. Con un espíritu emprendedor que, generación tras generación, ha mantenido su carácter y su compromiso con el producto de proximidad y la calidad”.
La marca tal como hoy se conoce se ha establecido nació en 1999, cuando CarnSalas y Carnes Tonijuan unieron fuerzas para crear un proyecto común capaz de afrontar la modernización del sector. Desde entonces la enseña ha ido acumulando hitos como la concentración de la actividad en Mercabarna, donde la parcela del grupo supera los 20.000 metros cuadrados y las instalaciones productivas suman más de 14.000 metros cuadrados; la adopción de estándares internacionales —IFS y Welfair—; y la integración, en 2022, de Osvaca, que incorporó al grupo la titularidad del matadero de Sabadell y reforzó la integración vertical.







