La nueva estrella del partido de Abascal fue captada en la sucursal española del centro de Marion Maréchal-Le Pen

Lleva pendientes en la oreja izquierda, pelo rebelde y barba bohemia. En su discurso del pasado 5 de noviembre, en el barrio de Aluche, al sur de Madrid, habló de “las clases populares” y de “los poderosos”, de “la oligarquía” y de los fondos “buitre”. Se llama Carlos Hernández Quero, Hache para sus correligionarios, tiene 34 años y es la última estrella mediática de un partido donde nadie brilla con luz propia, salvo Santiago Abascal. ...

Frente a otros portavoces de Vox, que se limitan a memorizar el argumentario que reciben cada mañana sin desviarse un milímetro, resulta espontáneo y creíble cuando muestra empatía con quienes, como él, criado en el distrito madrileño de Tetuán, exhiben orgullo de barrio, nostalgia de una “España feliz” de proletarios convertidos en propietarios que dice haber conocido; aunque el país que describe parezca sacado de la serie Cuéntame de TVE.

La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, se preguntó si Hache se habría equivocado de partido y el diputado de Esquerra Republicana de Catalunya Gabriel Rufián se refirió a él como “un chaval que parece del PSOE”. Algunos lo llaman el podemita de Vox; quizá porque, como Pablo Iglesias y el núcleo fundador de Podemos, procede de la Universidad Complutense de Madrid, donde se doctoró en 2020 con una tesis titulada El desborde de la ciudad liberal: cultura política y conflictos en los suburbios de Madrid (1880-1930). A través de 474 páginas intentó contestar a la pregunta de “por qué la corona metropolitana de Madrid terminó convirtiéndose en el cinturón rojo”. Su objetivo actual es que en el futuro alguien tenga que responder por qué los suburbios de Madrid acabaron convirtiéndose en el cinturón verde, el color de Vox.