Un cartel de advertencia ante la posible presencia de osos sen un parque de la prefectura de Akita, noreste de Japón. EFE/EPA/Franck Robichon

Jorge Dastis |

Akita (Japón) (EFE).- En la ciudad japonesa de Akita los niños caminan a clase agitando campanas y una unidad especial de la policía antidisturbios patrulla los barrios en busca de osos, después de registrar números récord de ataques a humanos en las últimas semanas.

Esta región montañosa del norte de Japón se ha convertido en la primera línea de una batalla que ha capturado la imaginación del público y la atención de los medios internacionales, además de traer de cabeza a las autoridades, que han instalado trampas y hasta enviado soldados a ayudar a los cada vez más envejecidos grupos de cazadores locales a combatir contra los osos.

Al menos 13 personas han muerto en 220 ataques de estos animales en todo el país desde el pasado abril, cifras récord desde que comenzaron a registrarse este tipo de incidentes, gran cantidad de los cuales se han producido precisamente en la región de Akita, según datos del Ministerio de Medioambiente.