Mientras los problemas llegan ya a las puertas de Tokio, un plan oficial busca rebajar las duras restricciones en el uso de armas y promover la formación de cazadores
Japón se encuentra en emergencia por la oleada de ataques de osos contra humanos —que en 2025 produjo un récord de 230 casos en todo el país, 13 de ellos mortales—, y acaba de presentar un plan quinquenal que en el primer año propone cazar más de 10.000 de estos
ias/osos/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/noticias/osos/" data-link-track-dtm="">animales. El plan, denominado Hoja de ruta para control de daños causados por osos, está liderado por el Ministerio del Medio Ambiente, con la participación del Ministerio de Agricultura y la Agencia Nacional de Policía de Japón.
El abandono de las zonas rurales y la reducción de alimentos silvestres causada por plagas forestales y el cambio climático está provocando que los osos se acerquen cada vez más a zonas habitadas, incluidas áreas recreativas de la capital del país. El verano pasado, a las afueras de Tokio, un hombre sufrió heridas leves en el cuello después de ser atacado por la espalda por un cachorro de oso negro asiático cuando pescaba en Okutama, un pintoresco valle por donde bajan las aguas del río Tama. Otras 13 personas que se cruzaron con estos plantígrados en otras zonas del país no tuvieron tanta suerte y perdieron la vida.






