El artista, que estrena carrera en solitario tras 23 años siendo la mitad del dúo Andy y Lucas, se sincera sobre cómo ha cortado toda relación con su excompañero y sobre la pesadilla que fue el final de la gira de despedida: “Subirte a un escenario con un recinto lleno de personas y por dentro estar muriéndote no se lo deseo a nadie”

Hace más de 20 años que hablar de Andy o de Lucas trae consigo la pregunta: “¿Ese cuál de los dos es?”. Desde que formaron el dúo en 2003, los dos artistas gaditanos han sido tratados como una misma unidad para bien y para mal, se les ha metido en el mismo saco para señalar tanto sus logros como sus polémicas. Pero este 2025, coincidiendo con el final de su gira de despedida,

e-su-companero-es-un-inutil-y-este-responde-con-que-es-mejor-guardar-silencio.html" data-link-track-dtm="">sus diferencias han empezado a ser mucho más evidentes que sus similitudes. Andy y Lucas ya es historia. Su perfil de Instagram ya se describe como “CERRADO”. Ahora, Andy (Andrés Morales, 43 años) va por libre y solo ha tardado un mes desde el último concierto del dúo —celebrado el pasado 10 de octubre en Madrid— en dar el primer paso de su carrera en solitario con el lanzamiento de su primer single, Marioneta, que, según la nota de prensa, “retrata el momento en que uno se desprende conscientemente de una relación tóxica para recuperar su propia luz”. “Después de toda la vida cantando con otra persona, empezar solo es un poquito extraño, pero me iré acostumbrando, es otra forma de disfrutarlo, como empezar de cero”, comenta a EL PAÍS.