Un equipo internacional de científicos confirmó el primer registro de una eyección de plasma proveniente de una enana roja fuera del sistema solar

Durante años, los astrónomos han observado a las estrellas preguntándose si en algún lugar del universo estallarían tormentas tan violentas como las que sacuden al Sol. El astro rey suele lanzar gigantescas nubes de plasma al espacio —conocidas como eyecciones coronales de masa—, capaces de alterar el clima espacial, generar deslumbrantes auroras boreales o poner a temblar a los satélites que giran sobre la Tierra. Pero más allá de él, nadie había visto otro cuerpo celeste hacer lo mismo… hasta ahora. Un equipo internacional de astrónomos, combinando la aguda mirada del radiotelescopio LOFAR y el observatorio espacial XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea (ESA), logró detectar por primera vez una gran explosión estelar en una estrella fuera de nuestro vecindario cósmico, el sistema solar.

La protagonista de este evento es una enana roja llamada StKM 1-1262, situada a unos 40 años luz de nuestro planeta, señala el nuevo estudio que se publica este miércoles en la revista Nature. La estrella, más pequeña y fría en comparación con el Sol, desató una erupción que consistió en una ráfaga de ondas de radio —algo así como destellos de energía muy potentes y breves— que cruzó el espacio, lo que dio indicios de que en su superficie había estallado una colosal expulsión de plasma magnetizado.