La Policía Nacional ha arrestado a un hombre, de 51 años y con antecedentes por incendio forestal, que mantenía a 220 animales en un entorno de putrefacción

Una vecina de Parla se topó el pasado mes de septiembre con una escena tremendamente sórdida mientras paseaba con su perro por la Vereda de las Veguillas, un camino rodeado de campo a las afueras del municipio madrileño. Desde la valla que perimetraba la finca de una explotación ganadera observó incrédula una montaña de cadáveres de ovejas, unas encima de otras, en estado de semiputrefacción. Inmediatamente llamó al 112, que activó una alerta. ...

Los primeros en personarse en el lugar fueron los agentes de la Policía Nacional, que comprobaron la veracidad del relato de la mujer y se coordinaron tanto con el Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid como con el Área de Protección Animal de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior. Los agentes contabilizaron un total de 50 ovejas muertas y otros muchos animales enfermos dentro de una nave putrefacta que contaba con un total de 220 cabezas ovinas. El resultado de sus investigaciones fue la detención del propietario de la explotación, un español de 51 años dedicado a la venta de ganado, que ya tenía antecedentes penales en la Guardia Civil por otro delito medioambiental de incendio forestal. Ahora se le acusa de “maltrato animal y abandono vertebrado con resultado de muerte”. La nota policial sobre este asunto ha sido enviada este miércoles.