El hombre metió el animal en un transportín e intentó hundirlo en un estanque de Sils para hacerlo desaparecer
Los Mossos d’Esquadra han detenido a un vecino de Maçanet de la Selva (La Selva, Girona), de 36 años, acusado de haber golpeado y causado graves lesiones que provocaron la muerte a una perra que le había cedido un conocido el pasado en junio. Tras matarla la metió en un transportín, la ató con una especie de cinturón de tela e intentó hundirla en un estanque de la localidad de Sils. Sin embargo, el transportín apenas quedó parcialmente sumergido y una mujer que paseaba sus perros por la zona el pasado 28 de septiembre lo localizó y avisó a la policía. La mujer lo hizo público en sus redes sociales, condenado los hechos y pidiendo que se detuviera a quien había cometido un hecho tan atroz: el caso se hizo viral.
Desde la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (FAADA) se hizo un llamamiento a la colaboración ciudadana y se animó a aportar información “a cualquier persona” que conociera “a alguien que hubiera tenido recientemente una perra con estas características” y cuya desaparición pudiera resultar sospechosa.
Así, los hechos se remontan al pasado 28 de septiembre cuando la mujer que localizó el transportín alertó a la Policía Local de Maçanet de la Selva de su hallazgo. Al lugar acudieron tanto la Policía Local de Maçanet como la Policía Local de Sils y alertaron a los Mossos d’Esquadra. Finalmente, se hizo cargo de la investigación del caso la Unidad Regional de Medio Ambiente (URMA). Los agentes localizaron el chip de la perra, una American Bully, y gracias al Consejo de Colegios de Veterinarios de Guadalajara, se pudo localizar al propietario del animal. Tenía poco más de tres años y se llamaba “Trini”.






