Algunos de los cuerpos se encontraban en avanzado estado de descomposición y los animales vivos presentaban un grave deterioro físico y apenas podían moverse
La Guardia Civil investiga al propietario de una explotación ganadera de San Roque (Cádiz) por un presunto delito de maltrato animal después de que el pasado mes de febrero hallaran una treintena de ovejas muertas, algunas en avanzado estado de descomposición. Los animales que aún quedaban con vida presentaban “grave deterioro físico, con evidentes signos de debilidad y severas limitaciones de movilidad”, según indican fuentes oficiales.
El grado de putrefacción de las ovejas muertas y la situación límite en la que sobrevivían las cabezas de ganado hacen sospechar a los investigadores que su estado de abandono y desatención se había prolongado en el tiempo.
La inspección del lugar se desarrolló por agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) en colaboración con personal técnico de la Oficina Comarcal Agraria de Algeciras. La investigación permitió acreditara los agentes que las instalaciones carecían de las condiciones higiénicosanitarias mínimas. Las ovejas, además, habían sufrido una “clara falta de suministro de alimento y agua, ausencia de atención veterinaria” y presentaban “un estado generalizado de insalubridad y abandono”.






