Ola Al Zanoun y Motaz Azaiza, reporteros de la Franja, han sido galardonados por Reporteros Sin Fronteras (RSF) España en nombre de todos sus colegas que han informado e informan desde este territorio palestino

Bastan unos minutos de conversación para entender que marcharse de Gaza fue la decisión más dolorosa en la vida de los periodistas palestinos Motaz Azaiza y de Ola Al Zanoun. Bastan también unas pocas frases para darse cuenta de que ellos están físicamente hoy en Madrid, pero siguen de alguna manera atrapados en la Franja, y de que la culpa de haberse marchado, mezclada con un inmenso alivio, les desgarra.

“Me fui por mis hijos. Pero hasta hoy me consume el remordimiento cuando hablo con mi madre, que sigue allá. Me siento tan mal que prefiero escribirle en lugar de llamarla”, explica con lágrimas en los ojos Al Zanoun, de 45 años, en una entrevista con este periódico en Madrid, donde el martes por la noche recibió junto a Azaiza el Premio internacional Reporteros Sin Fronteras (RSF) España, en representación de todos los periodistas de la Franja.

“Hay gente que me desprecia por haberme marchado. ¿Qué hubieran hecho ellos? Tuve la oportunidad y me fui. Porque valgo más vivo que muerto. Si me hubiera quedado e Israel me hubiera matado, se habría hablado de mí un par de días como máximo y ya. Como ha ocurrido con mis colegas”, agrega, amargamente, Azaiza, fotoperiodista de 26 años.