La influencia iraní pierde peso ante la división de las milicias afines y la retirada de las últimas tropas estadounidenses

Irak ha caído en el olvido de la prensa internacional. Una vez derrotado el autodenominado Estado Islámico (ISIS), el destrozo humano y social causado por la ocupación estadounidense y la subsiguiente guerra civil sectaria quedaron eclipsados por la sucesión de conflictos que castigan Oriente Próximo (Siria, Gaza, Irán...). Así han p...

asado casi inadvertidas la retirada de las tropas estadounidenses iniciada el pasado verano y las elecciones legislativas de este martes. Ambas tienen el potencial de alejar a Irak del entramado de influencia iraní.

Tras dos décadas largas de presencia intermitente en Irak, EEUU acordó con el Gobierno de Bagdad poner fin a la Coalición Internacional contra el ISIS, salvo un pequeño contingente de asesores y formadores. Las connotaciones políticas y de seguridad de la medida la han convertido en un asunto central de la campaña electoral. Los partidos chiíes alineados con Irán, que presionaban desde hace tiempo en ese sentido, aseguran que se trata de un triunfo de la soberanía nacional y hablan del “fin de la ocupación”. Las formaciones más nacionalistas, en especial suníes, temen un repunte de la violencia si las milicias proiraníes intentan imponer su poder.