Alrededor de 50 menores extranjeros han sido trasladados hacia otro albergue en la sierra y separados de sus compañeros españoles
La cruzada de Vox contra el centro de menores tutelados en la pedanía de Santa Cruz, en Murcia, ha funcionado. El cierre de este espacio era para los de Santiago Abascal una condición indispensable para apoyar los presupuestos de la comunidad autónoma y, desde el pasado 15 de octubre, es una realidad. Los 70 menores que residían en él, español...
es y extranjeros no acompañados, han sido trasladados a otros recursos de la comunidad autónoma, un movimiento muy criticado por las entidades que trabajan con estos jóvenes, y que tampoco tiene del todo contento al partido ultra, que exige ahora acabar con todas las instalaciones de este tipo.
“Quienes dicen que hay que cerrar los centros de menores no saben lo que están diciendo. No saben nada de ellos. No han pisado nunca un centro ni conocen a quienes viven allí. La mayoría hace una vida normal, estudian y están protegidos. Cerrar un centro para llevarlos a otro lado, ¿para qué sirve?”, se pregunta Abdeljalil Benabdelmoula, que vivió en el hogar ahora desmantelado desde septiembre de 2019 (llegó a las costas de Cartagena a bordo de una patera con 15 años) hasta finales de 2021, ya mayor de edad. Cuenta a EL PAÍS que salió de Argelia porque no veía ninguna oportunidad para ayudar a su madre enferma y con una única idea en mente: “Estudiar, estudiar y estudiar”.






