La detención la noche del viernes alrededor de las 02.00 de un menor migrante residente en el centro de acogida de Hortaleza (Madrid) por la violación en el parque de Clara Eugenia, cercano a la institución, de una niña de 14 años, ha desatado un choque administrativo, social y político en la Comunidad de Madrid. Administrativo: como consecuencia de la detención del viernes, que se produjo tras ser alertada la Policía de los gritos de la víctima, la consejera regional de Políticas Sociales, Ana Dávila, ha comunicado que Madrid solicitará al Estado que el presunto autor se una a los 37 migrantes menores cuya repatriación a su país de origen ha solicitado. Social: un grupo de encapuchados agredió el domingo por la noche dos residentes de este centro del distrito de Hortaleza, según confirmó este lunes Francisco Martín, delegado del Gobierno. Uno acabó en el hospital. Y político: el Gobierno central (PSOE y Sumar) cree que el regional, liderado por Isabel Díaz Ayuso (PP), juega con fuego al darle aliento a los postulados de Vox en política migratoria.
“En la ciudad de Madrid ha habido 256 violaciones en lo que va de año, y solo hemos escuchado a algunos interesarse por una”, ha afeado este lunes Francisco Martín, el delegado del Gobierno, durante una rueda de prensa en la que se ha referido así a PP y Vox. “Lamentablemente, lo que sucede es que solamente les interesa la violencia sexual cuando contribuye a alimentar sus discursos de odio contra los migrantes”, ha añadido sobre una agresión que investiga la Unidad de Atención a la Familia y la Mujer (UFAM) de la Policía Nacional. “Es inaceptable. Es muy peligroso criminalizar a colectivos vulnerables”, ha subrayado. Y ha rematado: “Los discursos de odio terminan expresándose en delitos de odio, que es lo que lamentablemente hemos podido constatar, porque unos encapuchados asaltaron y golpearon a unos menores en las inmediaciones del centro de Hortaleza”.








