Una volqueta con una docena de explosivos arrojadizos artesanales es explotada de forma controlada. No hay muertos ni heridos
Colombia estuvo cerca de revivir las dolorosas imágenes del ataque contra la base área de Cali, el pasado mes de agosto. Este sábado, las autoridades de Tunja, la capital del departamento de Boyacá, en el centro del país, encontraron un camión con 24 explosivos arrojadizos artesanales, conocidos en el país como cilindros bomba o tatucos, los mismos que utilizó un grupo disidente de las extintas FARC para el ataque en la tercera ciudad de Colombia. A diferencia de lo ocurrido en Cali, lograron controlar la situación: tras evacuar a los vecinos, hicieron una explosión controlada de los artefactos que, si bien despertaron temor en la ciudad de unos 200.000 habitantes y produjeron algunos destrozos, evitó el que aparentemente era un ataque contra el batallón Bolívar.
El presidente Gustavo petor ha confirmado que se trató de un ataque frustrado contra las instalaciones militares. “Se neutralizó el atentado que se pretendía hacer a las instalaciones militares del Batallón Gustavo Rojas Pinilla en Tunja, en el centro del país. La población civil y militar fue evacuada a tiempo. Cero víctimas mortales“, ha escrito en su popular cuenta de X.






