El Plan Estratégico 2026-2030 supedita la remuneración al accionista al coste de las indemnizaciones laborales

Telefónica financiará en parte el próximo expediente de regulación de empleo (ERE) con los ahorros que obtenga del recorte del dividendo en los próximos años. La causa es que el Plan Estratégico 2026-2030 establece los “compromisos con los empleados” como uno de los indicadores que servirán para la fijación del dividendo a partir de 2027. Bajo ese epígrafe de “compromisos”, se contemplan las indemnizaciones y los pagos anuales que reciben los trabajadores que han salido de la compañía en los diferentes ERE o planes de salida voluntarias.

De esta forma, el coste de cualquier despido colectivo que afronte la compañía supondrá una rebaja automática del dividendo, que será mayor cuanto más sean los trabajadores afectados por el ajuste o mejores sean las condiciones económicas e indemnizaciones que perciban. En resumen, los accionistas se harán cargo de una parte muy importante de la factura de cualquier ERE que pueda plantear la compañía en un futuro.

El último ERE de Telefónica finalizó a principios de 2024, con la salida voluntaria de 3.420 trabajadores y un coste aproximado de 1.300 millones de euros. El Plan Transform & Grow no incluye ninguna partida específica para un ajuste laboral, pero prevé un ahorro de costes operativos de hasta 3.000 millones de euros en 2028. Además, fuentes internas apuntan a que la operadora prepara un plan de salidas que puede afectar a entre 5.000 y 6.000 empleados, según publicó este diario.