Imagen de archivo de un anciano y una cuidadora. EFE/Mario Morón

Ana Rodrigo |

Madrid (EFE).- Más de la mitad de las personas que cuidan a dependientes en España pertenecen a la conocida como «generación sándwich», mujeres de en torno a los 50 años que asumen responsabilidades del cuidado de los padres y que aún siguen atendiendo a sus hijos, y la mayoría de ellas trabajando.

En España, los cuidados de hijos, padres o de cualquier otra persona con necesidades de apoyo siguen estando mayoritariamente en manos de las mujeres, mientras se aprecia un ligero avance de los hombres en esa tarea: hay más mayores que se incorporan poco a poco al cuidado de sus esposas y jóvenes que lo comparten con sus parejas.

En el Día Internacional de las Personas Cuidadoras, que se celebra este miércoles, los estudios coinciden en que el perfil del cuidador es el de una mujer, de entre 31 y 60 años, que compagina esa atención y el trabajo en el caso del familiar y que es extranjera, en el ámbito de los cuidados profesionales.