París, 5 nov (EFE).- A sus 87 años, Juan Carlos I recuerda desde su retiro en Abu Dabi que la Corona española «reposa enteramente» en él, como dice la Constitución, y reivindica su «herencia» democrática a España, país que añora y al que le gustaría regresar cuando se cumple medio siglo de la monarquía parlamentaria.
«No olvides que heredas un sistema político que yo forjé. Me puedes excluir sobre el plano personal y financiero, pero no puedes rechazar la herencia institucional sobre la que reposas. Entre los dos, solo hay un paso», le dijo Juan Carlos I a su hijo, Felipe VI, cuando este le retiró su asignación anual y renunció ante notario a su herencia y también a la que correspondiese a sus hijas.
Es uno de los momentos que revela en su libro ‘Reconciliación’, que se publica este miércoles en Francia, y en el que repasa su vida desde su nacimiento en Roma el 5 de enero de 1938, en el exilio.
Dedicada a su familia -menos a la reina Letizia- y a todos los que le acompañaron en la transición democrática, la obra de 512 páginas está editada por Stock y narrada en primera persona.
En la introducción explica la decisión de escribir sus memorias porque siente que le han «robado» su historia. Y, aunque reconoce que ha cometido «errores» y que no es «un santo», defiende su legado democrático a un país al llegó con solo 10 años para ser tutelado por Franco, por el que no oculta cierta simpatía.












