“Es ridículo que en un bautismo no aparezca el niño” trasladó Juan Carlos I a La Zarzuela sobre su exclusión del acto por el 50 aniversario de la Monarquía

El rey emérito abandonó su autoexilio de Abu Dabi para disfrutar apenas ocho horas con la familia real en Madrid el sábado en un almuerzo privado en el Palacio de El Pardo, porque no quiere perder la relación con sus nietas y especialmente con la heredera al trono en una edad que entiende especialmente crítica, según transmitió tras llegar a Barajas a los interlocutores con los que se encontró.

-carlos-i/" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/noticias/juan-carlos-i/" data-link-track-dtm="">Juan Carlos I también contó que está preocupado por cómo se tomen los españoles el contenido de sus memorias, ya adelantadas en Francia, y molesto con su hijo, el rey Felipe VI, porque no haya aceptado que pueda residir al menos tres meses en España sin regularizar antes su situación fiscal y económica.

Juan Carlos I fue el primero en llegar el pasado sábado al almuerzo familiar en El Pardo, alrededor de las 13.00 horas, y uno de los que antes (sobre las cinco de la tarde) abandonó el palacio en el que residió tantos años el dictador Francisco Franco. Alrededor de las 20.00 estaba otra vez en el aeropuerto de Madrid-Barajas para retornar a Abu Dabi, donde se marchó en el verano de 2020 para eludir varios escándalos relacionados con su situación económica y no perjudicar más a la Corona y a su hijo.