La detención de 30 padres que hicieron pasar a sus hijos por menores no acompañados lleva a la Policía y la Generalitat a poner coto a una práctica que burla el sistema de protección a la infancia

La detención de 30 padres y madres marroquíes en Tarragona que hicieron pasar a sus hijos como si fueran menores no acompañados ha abierto un debate en el sistema de protección a la infancia en Cataluña. La Generalitat y la Policía se han conjurado para acabar con una práctica que califican de “fraude”, ...

ya que supone dejar bajo tutela de la Administración a menores que ni están solos ni abandonados, sino que tienen a sus padres viviendo cerca de ellos y con capacidad para prestarles apoyo. Para las familias, el ardid es una vía hacia la prosperidad: sus hijos adolescentes llegan de forma segura a España, reciben manutención, alojamiento y estudios de forma gratuita y obtienen con celeridad permisos de residencia y trabajo.

Los arrestados habían llegado con sus hijos a España (en avión, coche o barco) con visados de turistas y los habían llevado hasta las puertas de una comisaría o un centro de menores para que la Administración se hiciera cargo de ellos. Los padres, mientras tanto, se quedaban a vivir de forma irregular en España y mantenían contacto fluido con sus hijos. En algunas ocasiones, llegaban a visitarles en los centros de acogida, algo poco compatible con una situación de abandono. “Eso no es un menor no acompañado”, constatan fuentes policiales.