La redada de la semana pasada contra el Comando Vermelho deja 121 muertos

Las imágenes de una guerra en el corazón de los suburbios de Río de Janeiro. Así son los primeros videos divulgados por el Gobierno del estado de Río sobre la operación policial más letal de la historia de Brasil. La semana pasada, una incursión de la policía en las favelas del Complexo do Alemão y del Complexo da Penha dejó un rastro de 121 muertos, entre ellos cuatro policías. Según las autoridades, todos los sospechosos abatidos tenían relación con el Comando Vermelho, la facción de narcotraficantes más poderosa de la ciudad. Al menos 78 de ellos tenían antecedentes penales graves.

Las imágenes ahora divulgadas fueron captadas por las cámaras corporales que los policías llevan en su uniforme y que tanta resistencia sufrieron en su día. Ahora sirven para que la policía aporte su punto de vista sobre una operación no exenta de críticas por su elevado número de bajas. El secretario de la Policía Militar, Marcelo de Menezes, admitió la semana pasada que puede que muchas cámaras no estuvieran funcionando, porque se les acabó la batería (la operación duró 18 horas).

Uno de los videos tiene como protagonista al cabo Oliveira, del Batallón de Operaciones Especiales (Bope) de la Policía Militar. Es baleado en el muslo izquierdo en la zona boscosa de la Sierra de la Misericordia que divide Alemão y Penha. Fue allí donde los agentes de este cuerpo de élite organizaron un “muro” para acorralar a los narcotraficantes que estaban siendo empujados por otros policías hacia lo alto de las colinas. En las tareas de socorro a Oliveira participa el sargento Cleiton Serafim Gonçalves, también del Bope. Los policías bajan de la favela cargando al agente baleado en una camilla improvisada. Oliviera sobrevivió, pero Serafim murió poco después en los enfrentamientos con los narcotraficantes.