Dos goles del brasileño cimentan el triunfo verdiblanco frente a un rival caótico en defensa y sin pegada

Con la magia de Antony por bandera y la clase de Lo Celso como fiel escudero del brasileño, caído de pie en Sevilla, el Betis se impuso con facilidad a un Mallorca frágil en defensa y romo en ataque por más que pareciera un equipo aseado con el balón. El Betis, empujado por la calidad de sus jugadores determinantes, se llevó los tres puntos gracias a su pegada y la distinción de contar con futbolistas como Antony, que sembró la felicidad en La Cartuja. Los dos misiles del extremo dibujaron una sonrisa enorme en los béticos que acudieron a La Cartuja, que idolatran a este futbolista que parece nacido en Triana. Arte puro y gol para este Betis que es el único que resiste el enorme empuje del Villarreal en la pelea por la cuarta plaza. Dicen que Heliópolis, el barrio del Betis, es el barrio de la alegría. Con jugadores como Antony ese sueño de la Champions puede dejar de ser un sueño para convertirse en una realidad.

La vida le puso a Lucas Bergstrom un duro desafío por delante. El gigante portero finlandés del Mallorca, con 2,05 metros de altura, debutaba en la Liga por la lesión de Leo Román. Algo, seguro, se debió hablar en el vestuario del Betis. “Hay que probar al portero”, retumbó en la caseta bética. Ya a los dos minutos, Antony lo intentó. A los 10, su disparo desde lejos encontró la red después de una gran pared con el Cucho. Seguramente pudo hacer más el gigante finés, deslumbrado por la maldad de la estrella brasileña del Betis. Los andaluces se pusieron por delante en el marcador en su primer disparo entre los palos. Se abrió, curiosamente, un choque a contra estilo, con el Mallorca dueño del balón y el Betis jugando al contragolpe. Hasta tres intentos en ataque tuvo el conjunto balear, inocuos los tres.