Los dos goles del brasileño remontan de 2-0 a 2-2 y certifican el peso de los talentos del Betis en el igualado duelo por el cuarto puesto
Dos goles de Antony sellaron el empate final y constataron que la colección de talentos individuales del Betis pesan tanto como la maña del Villarreal. El equipo de La Plana se las arregló para adelantarse por 2-0 y no consiguió gestionar el vértigo de ir por delante en un partido que dirimió buena parte del destino de los dos principales aspirantes a ocupar el cuarto puesto de la clasificación de la Liga. La igualdad deja las cosas como estaban: 4º casillero para el Villarreal con 17 puntos, 5º para el Betis con 16.
Protegido por la red del imperioso Natan y bien administrado por Roca, Amrabat y Fornals, el Betis pisó el césped de La Cerámica con el aire seguro de los equipos que se saben superiores a su rival. Con argumentos. El mediocampo fue del equipo andaluz desde el arranque y las cuerdas de los delanteros sonaron por simpatía. El dotadísimo Antony a la derecha, el bravo Abde a la izquierda, y el incansable Cucho en el medio, comenzaron a contactar con el balón en situaciones de aparente peligro. Ahí reside el secreto de este Villarreal. En el manejo de los tiempos y las apariencias, tan equívocos, tan propicios a la ilusión engañosa. El fútbol es así y los jugadores del Villarreal, dirigidos por el Zorro Marcelino, lo saben.






