El sector de vehículos sin conductor da por hecho que Europa acabará limando la norma pero temen que sea tarde
Los diputados del Parlament de Cataluña todavía no han debatido la futura Ley de Transporte de Personas en Vehículos de hasta nueve plazas, pero el sector ya ha rebautizado la norma y, simbólicamente, se ha levantado en armas. U
l="" title="https://elpais.com/espana/catalunya/2025-09-27/uber-acelera-sus-acuerdos-con-taxistas-para-esquivar-las-limitaciones-en-barcelona.html" data-link-track-dtm="">nos la llaman ley del taxi, otros la ley antiuber ya que se ha confeccionado con el objetivo indisumulado de reducir, o casi acabar, con este tipo de vehículos. Entre taxistas y parlamentarios muchos la conocen como la ley Tito al ser su principal impulsor es el líder de los taxistas barceloneses, Tito Álvarez. La proposición de ley la registraron, el 25 de septiembre, PSC,ERC, la CUP, Comuns y Junts. En las próximas semanas comenzará el debate, pero la cantidad de grupos que la presentaron hace pensar que no habrá problemas en que la ley antiuber (ley Tito o ley del taxi) sea una realidad en 2026.
El proyecto no hace apenas concesiones al servicio de Vehículo de Transporte con Conductor (VTC) que en una gran mayoría se encuentra en manos de Uber y Cabify. Nada más entrar en vigor la norma (si conserva el articulado actual) supondrá la eliminación de 600 de las 990 licencias de VTC actualmente en vigor en el área metropolitana de Barcelona (hay 10.517 licencias de taxi). Además de la reducción de licencias, cuando sea necesario autorizar nuevos permisos, las administraciones priorizarán la creación de licencias de taxi y si se precisan nuevas VTC se les otorgará solo autorizaciones cortas (de dos años), que no se renovarán automáticamente, no serán transmisibles y -en definitiva- irán desapareciendo a medida que vayan expirando.






