Sonia González Balibrea |
Madrid, (EFE).- El músico catalán Manolo García regresa al panorama discográfico con su décimo álbum ‘Drapaires Poligoneros’, un nuevo proyecto que llega este viernes y que busca definir en qué se ha convertido el ser humano en un mundo saturado de estímulos y consumo, cuya vorágine está alterando la paz interior del artista.
«Me siento un poco como un trapero poligonero, pero realmente todos lo somos un poco», ha remarcado García en una entrevista concedida a EFE, quien describe este concepto como esa dinámica de consumismo y transacción comercial que está instalada desde hace décadas en nuestras vidas, y que solo consigue alejarnos de un «entorno puro y limpio» donde encontrar nuestro «yo interior».
«Noto que mi yo interior está más alterado, que no encuentra lugar para vivir. Y para vivir no necesitas un reloj de oro ni un coche de alta gama, necesitas llevarte bien contigo mismo, estar en paz, estar en un entorno donde sepas que la gente que está a tu alrededor te ayuda», ha defendido el cantante.
En una atmósfera de bajos, baterías y guitarras eléctricas, Manolo García presenta de nuevo su característica personalidad literaria a través de la poesía, con letras que hablan de encontrar la voz interior frente a un mundo de ritmo frenético, pero también de la soledad, la esperanza, las separaciones de pareja o las diferencias que existen entre hombres y mujeres.








