La defensa aporta tres informes médicos que analizan el deterioro cognitivo del ‘expresident’ para que los forenses del tribunal emitan un dictamen
Si nada lo impide, Jordi Pujol se sentará en el banquillo de los acusados el próximo 24 de noviembre. Habrán pasado 11 años y cuatro meses desde que confesó, públicamente, que su familia mantuvo durante décadas una fortuna oculta a Hacienda en Andorra. A los 95 años, la presencia del expresidente catalán en el juicio contra él y su familia en la Audiencia Nacional cen...
tra todos los focos. La defensa de Pujol ha aportado tres informes médicos que describen su estado de salud (incluidas sus capacidades cognitivas) para que el tribunal decida si lo ve apto para afrontar el proceso, según han explicado a EL PAÍS fuentes cercanas a la familia.
Pujol ha rechazado que su defensa solicite su expulsión del proceso por “demencia sobrevenida”, una posibilidad que contempla la Ley de Enjuiciamiento Criminal para aquellas personas que han perdido su capacidad de comprender los hechos de los que se le acusa. Esa circunstancia es la que alegó, con éxito, su mujer, Marta Ferrusola, al estar aquejada de alzhéimer. Ferrusola fue exculpada del caso Pujol antes de fallecer en julio de 2024. El expresidente, sin embargo, ha expresado su deseo de afrontar el juicio y de prestar declaración, una voluntad que ha frenado a la familia cualquier posibilidad de plantear una demencia sobrevenida.






