El ‘expresident’ debe someterse en Madrid a un último examen forense para evaluar si está en condiciones de afrontar el juicio

La Audiencia Nacional decide este lunes si Jordi Pujol debe declarar como acusado o bien si le exonera del juicio contra la familia por el deterioro cognitivo que padece. El expresidente de la Generalitat, de 95 años y con una salud física y mental precaria, viajó este domingo en coche, acompañado por su familia, hasta Madrid. Está previsto que comparezca en la sede del tribunal en San Fernando de Henares a las 9.30 horas para ser examinado, una vez más, por un médico forense de la Audiencia Nacional. Los magistrados resolverán a continuación si declara o si, por el contrario, consideran que no está capacitado para hacerlo.

Al inicio del juicio por la fortuna que la familia Pujol ocultó a la Hacienda española en Andorra durante más de tres décadas, los forenses ya examinaron con detenimiento el estado de salud de Pujol. Concluyeron, por unanimidad, que no está en condiciones de afrontar con éxito un interrogatorio ni de someterse, con todas las garantías, a un proceso. El tribunal optó entonces ganar tiempo: permitió que el expresident (así como el resto de acusados) se ausentara de las sesiones del juicio oral, pero dejó para más adelante la decisión sobre si debía o no declarar y afrontar las posibles responsabilidades de una causa penal. Ese momento ha llegado.