Hijo de un gran secundario de Hollywood, Bridges quería ser pintor y músico, pero su talento natural y su olfato para los papeles lo convirtieron primero en actor y después en estrella. ‘Tron: Ares’ es el último título de una filmografía única en Hollywood

Quizás tan solo haya un actor que pueda competir con Keanu Reeves por el título de actor más majo de Hollywood. También podría hacerse fácilmente con el premio al más carismático, al atractivo de una manera indolente, a pelazo y a eso que algunos llaman “tener rollo”. Jeff Bridges (Los Ángeles, 75 años), el dueño de todos esos atributos, nació literalmente en Hollywood y debutó en el ci...

ne siendo un bebé, pero mucho antes de que la gente hablase de los privilegios de los nepobabies, de los que él es consciente.

75 años después sigue en plena forma. Acaba de estrenar Tron: Ares, una nueva entrega del clásico que protagonizó en 1982, y continúa escribiendo música para su banda The Abiders. Su larga carrera incluye éxitos en todos los géneros y ha recibido el aplauso del público, el cariño de sus compañeros (a los que suele fotografiar con la Widelux que siempre le acompaña en los rodajes) y también de la crítica. Hasta la más estricta, Pauline Kael, sucumbió a su encanto y dijo de él que era “el actor de cine más natural y menos consciente de sí mismo que haya existido”.