Toda generación necesita a un actor que encaja en los papeles que se salen de lo habitual. En ‘El mago del Kremlin’, Dano vuelve a demostrar que es el de la nuestra.

Polemista nato, el pasado diciembre Quentin Tarantino se pasó por el podcast de Bret Easton Ellis para hablar de cine, del suyo y del de otros. Le dio por compartir su lista de películas favoritas del siglo XXI, un ranking ecléctico y tan peculiar como él en el que después de Black Hawk derribado, Toy Story 3, Lost in Translation y Dunkerque situaba en quinto lugar Pozos de ambición, de Paul Thomas Anderson. Añadió sobre la película protagonizada por Daniel Day-Lewis que la habría colocado más arriba si no fuera por un actor: “Tiene un fallo enorme, y ese fallo es Paul Dano”, aseguró. “Es un flojo, tío. Es el eslabón más débil. Es un tipo débil y aburrido. Daniel Day-Lewis demuestra que no necesita un buen contrapunto. ¡Se supone que es una película de dos personajes y no lo es! ¿Lo pones con el actor más flojo del SAG [el sindicato de actores]? ¿Con el más flojo del mundo?”.

Dano (Nueva York, 41 años) no contestó, pero tampoco le hizo falta, porque Hollywood se volcó en su defensa: “El actor descancelado”, le llamaron. Y hasta Day-Lewis, que fue quien le sugirió para el papel, y que no suele manifestarse, habló a través de sus representantes en su favor.