La entidad recupera el 12% tras el asalto fallido sobre el Sabadell, reduce el descuento frente a sus comparables y refuerza su política de dividendos
No hay mal que por bien no venga. Eso es lo que deben de estar pensando ahora los accionistas del BBVA. Aunque la entidad no logró el favor de los accionistas del Sabadell, el fin de la incertidumbre y el enfoque en los fundamentales han animado las compras sobre el valor. Los inversores han aprovechado el descuento frente a sus comparables, y en apenas dos semanas, el BBVA repunta un 12%, elevando su capitalización hasta alcanzar por primera vez los 100.000 millones de euros. Los inversores esperan ahora que la entidad haga uso del exceso de capital para premiar a los accionistas.
“Tras el rechazo de su oferta, ha llegado el momento de que el BBVA recompense la paciencia y el apoyo de sus accionistas”, subrayan los analistas de Barclays. Según sus estimaciones, con una ratio de capital de máxima calidad (CET1) del 13,4%, el banco dispone de unos 3.500 millones de excedente que podrían destinarse a los inversores. Los expertos del banco británico calculan que, con el pago de cupones y los nuevos programas de recompra, el BBVA puede elevar su rentabilidad por dividendo al 10-11% este año. En la misma línea, los analistas de Morgan Stanley esperan que, en la presentación de resultados de este jueves 30 de octubre, la entidad anuncie una nueva recompra de acciones por valor de unos 3.000 millones de euros, una medida que respaldaría la cotización en el corto plazo.






