El banco vasco anuncia recompras adicionales y el mayor dividendo de su historia

Ante el palo en los mercados, reacción inmediata. El BBVA ha tardado apenas unos minutos, una vez que se ha conocido el resultado insuficiente de su opa sobre el Banco Sabadell, en anunciar su movimiento compensatorio: un riego masivo a sus accionistas con dividendo histórico y recompra de acciones. Una lluvia de 36.000 millones en distintos tipos de retribución hasta 2028 y, de ellos, 13.000 “a corto plazo”. Más inmediato todavía, adelanta que el dìa 31 de este mes iniciará la recompra de acciones pendiente por cerca de 1.000 millones.

Lo primero de todo, asumir la derrota: “BBVA informa de que la oferta pública de adquisición sobre Banco Sabadell no seguirá adelante porque no ha alcanzado el nivel mínimo de aceptación que el banco había fijado”. Lo segundo, el día de mañana tras 17 largos meses a la espera de convertirse en el segundo mayor banco de España gracias a la buscada fusión con el Sabadell: “Mirando al futuro, el Plan Estratégico de BBVA y los ambiciosos objetivos financieros asociados mantendrán a la entidad a la cabeza de la banca europea en crecimiento y rentabilidad”. Y lo tercero, el cómo restañar las heridas de sus propios accionistas: “Como parte del Plan Estratégico, BBVA retoma de manera inmediata su plan de retribución al accionista: el 31 de octubre iniciará la recompra de acciones pendiente de cerca de 1.000 millones de euros; el 7 de noviembre pagará el mayor dividendo a cuenta de su historia (0,32 euros por acción), por un total de aproximadamente 1.800 millones de euros; y, en cuanto reciba la aprobación del Banco Central Europeo (BCE), pondrá en marcha una significativa recompra de acciones adicional”, ha explicado en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores nada más conocerse que su opa apenas llega al 25,47% de aceptación entre los accionistas del Sabadell.