Los expertos no descartan que el BBVA tenga que ir a una segunda opa, aunque algunos aconsejan a los accionistas ir al nuevo canje

El BBVA ha respondido finalmente a la insistente expectativa del mercado, que pese a las tajantes afirmaciones de la cúpula del banco vasco aguardaba una mejoría de la oferta por el Sabadell. Los analistas aplauden los nuevos términos de la oferta, que la eleva en torno al 10% y suprime la parte del pago en efectivo, pero matizan que no quedan enterradas todas las incertidumbres. Reconocen que el BBVA cuenta ahora con más posibilidades de éxito, aunque no hasta el punto de asegurarse una aceptación superior al 50%. Para buena parte del mercado, la posibilidad de una segunda opa —esta vez en metálico si la aceptación queda entre el 30% y el 50% y el BBVA quiere seguir adelante—, sigue presente.

La entidad que preside Carlos Torres ha explicado en la mañana del lunes que no habrá nuevas mejoras de la contraprestación, pero se ha reservado un último as en la manga por si los nuevos términos de la opa no son lo bastante persuasivos: la posibilidad de reducir el umbral mínimo de aceptación del 50% al 30%, lo que le obligaría a lanzar una nueva opa, esta vez íntegramente en metálico, según establece la legislación española.