El intérprete canta “por qué”, pero en ese momento la letra proyectada en los marcadores del Bernabéu dice “porque”
El estadio Bernabéu alberga cada jornada a unos 80.000 espectadores, entre los que se hallarán algunas decenas de miles que habrán acabado el bachillerato, o como se llame ese tramo de la enseñanza cuando usted lea estas líneas. A ellos se suman millones de hispanohablantes que ven por televisión los prolegómenos del partido. Todos asisten una fecha tras otra a una notoria incongruencia ortográfica. ...
La diferencia entre porque y por qué se explica en el colegio. La conjunción átona se escribe en una sola palabra y sin acento (“porque”); es decir, cuando puede sustituirse por a causa de que: “Lo hago porque es necesario” (“a causa de que es necesario”). Y, por el contrario, usamos dos vocablos cuando se combinan la preposición por y el pronombre interrogativo qué, elementos que forman una locución tónica (pues se lleva la fuerza del acento de toda la oración); es decir, cuando transmite una carga interrogativa: “¿Por qué lo hizo?” (aunque no siempre figure entre interrogaciones: “No sé por qué lo hizo”).
Además –lo explicamos de paso para que nadie lo eche en falta– se escribe “porqué” todo junto y con acento cuando va precedido de artículo y equivale a “motivo” o “causa”: “Nadie sabe el porqué de su proceder”. Y, finalmente, se pone separado y sin tilde cuando la preposición por y la conjunción que tienen valores independientes, de modo que la formación resultante se puede sustituir con la locución “por eso”(y no “a causa de eso”). Véase la diferencia entre “se caracteriza por que es actor” y “se caracteriza porque es actor”; o “yo apuesto por que ganaré” frente a “yo apuesto porque ganaré”.






