El Partido Liberal Demócrata trata de impulsar un debate histórico en el Parlamento británico sobre los escándalos del hermano del rey

Lo que hasta hace nada era impensable bajo los usos parlamentarios del Reino Unido comienza a percibirse como una realidad cercana. Los desmanes y escándalos del príncipe Andrés, sus dudosas fuentes de financiación y sus títulos honoríficos pueden convertirse en objeto de uno de los debates más sustanciales del actual periodo parlamentario, si el Partido Liberal Demócrata logra impulsar en las próximas semanas la moción que está preparando en ese sentido. Las revelaciones en torno a los excesos del hermano del rey no cesan.

La BBC ha podido confirmar que el multimillonario pedófilo estadounidense Jeffrey Epstein; Ghislaine Maxwell, la socialité británica que le buscaba mujeres menores de edad; y el productor cinematográfico Harvey Weinstein, condenado por delitos sexuales y origen del movimiento Me Too, participaron en 2006 en una fiesta privada en el Royal Lodge. Se trata de la mansión de 30 habitaciones en el complejo del castillo de Windsor que el príncipe Andrés y su familia disfrutan desde 2003 sin pagar renta.

Carlos III está presionando a su hermano para que abandone esa residencia, porque el privilegio que supone su uso y disfrute gratuitos ha venido a incendiar aún más (si eso es posible) a la opinión pública británica.