La droga, procedente de Melilla, estaba tratada para enmascarar su olor
La carga del camión, a la vista, eran toneladas de cartón y papel perfectamente prensado y embalado, listo para ser reciclado. Pero eso era solo a la vista. El corazón de la carga, sin embargo, eran 3,2 toneladas de droga —3.225 kilos de hachís—, que la Guardia Civil ha confiscado en la provincia de Granada. En la operación han resultado detenidas las dos personas que viajaban en el vehículo.
El origen de la droga se cifra en Melilla, de donde partió el camión y donde los agentes pronto intuyeron que el vehículo transportaba algo más que cartón para reciclar. A partir de ahí, la Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera montaron un dispositivo para tener localizado al vehículo en todos sus movimientos. El camión cruzó al puerto de Málaga y, a pesar de que la droga estaba embalada y tratada especialmente para intentar enmascarar el olor, los perros del servicio cinológico de la Guardia Civil ya confirmaron su presencia en el vehículo.
Con todo, los agentes dejaron que el vehículo siguiera su marcha hasta que lo detuvieron en la provincia de Granada en el entorno de un polígono industrial. La Operación, denominada Sarcina, continúa abierta.







