Ganarse la vida es importante, pero mucho más no traicionar la vocación que nos llevó a dedicarnos a un trabajo
El poeta Luis Cernuda comprendió que la apuesta por la soledad puede significar un gran abrazo en este mundo que suele quedar arrasado por las deshonestidades. Lo explicó en su Soliloquio del farero, cuando n...
os confesó que la soledad no era sólo una gran compañera para distanciarse del ruido, sino un modo de defender el valor más decente de la convivencia con otros seres humanos: “Por ti, mi soledad, los busqué un día. / En ti, mi soledad, los amo ahora”. La resistencia de los solitarios ante la vorágine bien puede suponer un modo de compañía para otras muchas personas, también solitarias, que flotan en mares contaminados por el vertido de hidrocarburos. Muchas soledades, rodeadas por las urgencias de la crispación, necesitan de ejemplos para no darse por perdidas. Pienso en la luz que lanza sobre la sociedad una jueza digna en el desempeño solitario de su trabajo. No quiere participar en las corrientes submarinas que intentan legitimar la labor del presidente de la Generalitat valenciana que abandonó a su ciudadanía en los momentos más críticos. Para las personas que necesitamos creer en la decencia democrática de la Justicia, la luz de esta jueza es un faro de compañía, un motivo para seguir remando.






