El empresario, que protagoniza un reality en Netflix, está al frente de The Agency y mueve unos 2.200 millones de dólares al año en compraventa de casas de lujo
En el Gran Gatsby, uno de los libros que más certeramente representaron el poder que tenía el dinero en los primeros compases de la sociedad hiperconsumista de los años 20, hay un protagonista que subyace en toda la trama: el negocio inmobiliario. Las mansiones y terrenos de Long Island son el escenario donde se desarrollan las fiestas y los dramas de los nuevos ricos que no saben qué hacer con su dinero. Un siglo después, el dinero puede que haya cambiado de manos varias veces, pero lo que no cambia es el papel crucial que tiene el mundo inmobiliario en cómo se configura una sociedad del lujo. Y en este mundo, al que solo accede un segmento muy pequeño de la población, algunas piezas son necesarias para que el engranaje funcione: la del agente inmobiliario especializado en clientes ricos y famosos es una de estas piezas, y Mauricio Umansky es su mejor exponente.
Umansky, nació en Ciudad de México hace 55 años pero vive en Los Ángeles desde los 6 años. Es el fundador y consejero delegado de la firma inmobiliaria The Agency, que creó en Beverly Hills (California, EE UU) y con la que ahora tiene una red extensa de 146 oficinas en 14 países, a un ritmo de 30 nuevas oficinas al año. Actualmente, esta firma mueve unos 2.200 millones de dólares en transacciones inmobiliarias, con propiedades que pueden valer 30, 40 o 120 millones de dólares en distintas partes del mundo, como se puede ver en su página web.








