El régimen chavista acusa al político de “graves violaciones a la soberanía y la integridad del país” por haberse declarado a favor de una intervención militar estadounidense
El régimen chavista ha iniciado un proceso legal para despojar de la nacionalidad venezolana al líder opositor Leopoldo López, fundador y responsable nacional del partido Voluntad Popular. El político, veterano dirigente y referencia de las corrientes antichavistas, cumple estos días cinco años exiliado en Madrid. El propio Nicolás Maduro presentó el viernes un recurso al Tribunal Supremo de Justicia (controlado políticamente por los mandos de la revolución bolivariana) para hacer efectiva esta sanción. El Ejecutivo argumenta que López ha incurrido en acciones graves “contra la soberanía y la integridad del país”, en contra de contenidos constitucionales y de la llamada Ley Simón Bolívar, que castiga la traición de quienes alientan las sanciones internacionales contra el Gobierno.
López será el primer dirigente de primera línea de la oposición venezolana despojado de su nacionalidad por Maduro. El procedimiento, prohibido por la Constitución, ha sido utilizado ampliamente por la pareja presidencial nicaragüense, Daniel Ortega y Rosario Murillo, para perseguir a disidentes.






