La plataforma, que también tiene entre sus valedores a Patti Smith o Pamela Anderson, se ha convertido en un refugio de internet al que los usuarios acuden para escribir y leer textos alejados del nerviosismo de las redes sociales
Rosalía tiene un plan para Lux, su nuevo disco. O, más que un plan,
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blicacion-7-de-noviembre.html" data-link-track-dtm="">una yincana en la que va dejando pistas para que los fans descifren cuáles serán sus próximos pasos. Este lunes anunció finalmente en la plaza de Callao que publicará su cuarto álbum el 7 de noviembre y la semana pasada filtró las partituras de Berghain, uno de sus próximos temas. Pero antes de eso ya llevaba un mes anticipando su nueva etapa, más reflexiva y espiritual, a través de enigmáticas cartas en las que compartía sus reflexiones e inspiraciones. Frente a los mensajes breves y los vídeos acelerados, tan habituales en redes sociales, ha decidido tomar el camino opuesto: escribir textos largos y personales. Para difundirlos, ha escogido una plataforma que también se sale de lo convencional: Substack. Y no es la única en hacerlo. Desde su creación en 2017, esta aplicación, a medio camino entre el blog y la newsletter, ha ido ganando usuarios, tanto famosos como anónimos, que buscan un refugio en un internet donde prime la calma sobre la ansiedad, y el texto sobre la imagen.






