La artista deja pistas durante días de su nuevo álbum en las redes. Una nueva forma de lanzar un disco, para la que hay que estar preparado
Conducir por una carretera sinuosa y solitaria de la Costa Brava en invierno provoca felicidad. Ponerse al volante a primera hora de un martes de otoño por las rondas de Barcelona da ganas de llorar. Solo personas muy sólidas, desapegadas de la norma y los horarios, sobreviven al tráfico de la ciudad. Un truco para alcanzar el nirvana del “llegaré cuando llegue” es silenciar el móvil, colocar la mente en blanco y después escuchar la radio. Doy fe de que es posible porque una vez lo logré y ya no he podido olvidarlo. Aquel día entrevistaban a un actor, de 70 años. Cuando le preguntaron por “su época”, el hombre zanjó rápido: “Mi época es esta”.
Desde entonces, la pregunta de cuál es la época de cada persona me persigue. ¿Somos nuestra expresión más plena a los 20, a los 30, o a los 70? “Tu época acaba cuando sientes que ya has jugado los 10 mejores partidos de tu vida”, afirma un amigo, siempre con el fútbol en la cabeza. ¿La época de alguien es la fotografía que eligen los editores para ilustrar su obituario? ¿Después se vive de prestado hasta la muerte, surfeando en el tiempo de otros?






