El actor australiano llega a Barcelona con este musical de culto que lleva más de cincuenta años representándose en el West End de Londres

Con bermudas, sandalias y una sonrisa de oreja a oreja se ha dejado ver este jueves Jason Donovan en el Teatro Coliseum de Barcelona para presentar la vuelta del musical

O suscríbete para leer sin límites

amp;utm_campaign=&utm_adgroup=&utm_term=&utm_campaignid=23053486757&utm_adgroupid=&gad_source=1&gad_campaignid=23047504530&gbraid=0AAAAAC-4z_0PFyaXQJKei0MsovA3YkEzj&gclid=CjwKCAjwpOfHBhAxEiwAm1SwEp0JwQyz4_WQpR0XjB5fjVOWjNvIJ_hpREwSyb1sOHQeWgXP_8gubxoCz0gQAvD_BwE" data-link-track-dtm="">Rocky Horror Show, donde lucirá esta noche unas pintas bastante más extravagantes, transformado en el protagonista de este musical icónico, el travesti Frank-n-Furter. El actor y cantante australiano consigue un cambio grotesco para hacerse con este personaje que ya interpretó en 1998 y se moría de ganas de volver a encarnar, ha contado. El espectáculo, que se estrenó en el West End de Londres en 1973, recala en la capital catalana hasta el 2 de noviembre, con una edición especial de Halloween el último día. Un remate de pánico.

Después de una juventud como icono adolescente, aupado por su participación en la serie Neighbours, su faceta de cantante pop y una relación mediática con Kylie Minogue en los ochenta, Jason Donovan se ha dedicado quizá más a la interpretación que a la música, pero siempre compaginando sus dos caras. Debutó en el teatro en 1991 con Joseph and the Amazing Technicolor Dreamcoat en el West End de Londres y ha participado en obras como Priscilla, Queen of the Desert y Grease: The Musical. “Ser cantante de rock y actor son mis dos pasiones, y puedo ser una estrella cada noche en Rocky Horror Show”, ha contado el artista, emocionado de poder ofrecer en Barcelona este show, que fue recibido con fervor hace dos años, cuando se pudo ver por primera vez en la ciudad.