Políticos y expertos subrayan que Trump se siente más confiado en sus posibilidades de terminar la guerra tras el acuerdo alcanzado en Oriente Próximo

Si en Gaza ha sido posible silenciar las armas, también lo es en Ucrania. Nada se le resiste a Donald Trump, repiten Volodímir Zelenski y su equipo en su estrategia de cortejo al presidente estadounidense. “Trump ha forjado una paz en Oriente Próximo que muchos daban por imposible. La misma fuerza se necesita para detener el horror que inflige Rusia en Ucrania”, dijo el 14 de octubre Andrii Yermak, jefe de la oficina del presidente ucranio. “Enhorabuena por conseguir el alto el fuego en Oriente Próximo”,

m/internacional/2025-10-17/trump-busca-la-paz-en-ucrania-tras-atribuirse-el-alto-el-fuego-en-la-masacre-de-gaza.html" data-link-track-dtm="">felicitó Zelenski este viernes a Trump en la Casa Blanca, “usted lo hizo y creo que es un impulso para acabar la guerra”. “Vladímir Putin no está listo para ello, pero con su ayuda, presidente Trump, lo podemos conseguir”, continuó el líder ucranio.

El buen tono de Zelenski no logró este viernes, sin embargo, que Trump diera luz verde a la entrega de misiles de largo alcance estadounidenses Tomahawk, con los que el ejército ucranio tendría a tiro todo el territorio occidental de Rusia. “Ambos [Ucrania y Rusia] deberían parar donde están, ¡que cada uno declare victoria, y que la historia decida!“, comentó el presidente republicano, ansioso por apuntarse cuanto antes un nuevo éxito diplomático, lo que, según subrayó con su particular recuento, sería la novena guerra que resuelve.