Jagoba Arrasate logra un triunfo vital gracias al desplome andaluz en el segundo tiempo y la remontada con goles de Muriqi y el doblete de Mateo Joseph

Nervión era una fiesta. Consumado el parón de 10 segundos de protesta de los jugadores por el partido de Miami, con un plano cenital de televisión donde el narrador recordó este parón organizado por la AFE y afirmó que LaLiga está comprometida con la paz en el conflicto de Gaza, el Sevilla ganaba a un Mallorca muy limitado, que había ofrecido una imagen pobre en el primer acto. Los andaluces se confiaron, fiados a su buen momento después de golear al Barcelona. Todo cambió después de una conducción errónea de Suazo. Robo del Mallorca y gol de Muriqi, una sombra hasta ese momento muy bien controlado por Marcao. Jagoba Arrasate atisbó el desplome del Sevilla y metió en el campo a Mateo Joseph, internacional sub 21, quien redondeó el 1-3 con un magnífico doblete. También ayudó el gran pase de Mojica después de otro error de Januzaj. Y otro cambio de Arrasate que apuntar, el del lateral colombiano. El 1-3 del Mallorca le da mucha vida al equipo balear, que llegó como colista a Nervión y se marcha muy fortalecido.

No corrían buenos tiempos en el Mallorca, con el vestuario fracturado por la indisciplina de Dani Rodríguez y un Arrasate al borde de la destitución. Cuando más alegría existía en Nervión, la remontada le sabe a gloria a este Mallorca, que respira, y mucho. El Sevilla, superior en el primer tiempo, tuvo el error de confiarse después de mostrar sus armas tradicionales en el primer acto. No está para concesiones el equipo andaluz a pesar de su buena racha. De repente, todo lo que era bueno se convirtió en malo. Marcao volvió a fallar, Januzaj fue el de siempre y Alexis ya no fue revulsivo. El fútbol tiene estas cosas. Se aprovechó el Mallorca, con los buenos cambios de Jagoba y un espíritu que no se esperaba después de un mal primer tiempo.